El pulso vertical de la ciudad frente a la serenidad de la ribera.
Esta captura registra la convivencia entre los bloques de color contemporáneos —naranja, fucsia y azul profundo— y la pausa íntima de quienes eligen la arena del Río Dulce para mirar el horizonte. Un diálogo de contrastes donde la arquitectura dialoga con el agua en pleno Santiago del Estero.
Montada artesanalmente en marco de algarrobo macizo, con vidrio protector y paspartú de conservación. Una pieza con alma y arraigo cultural lista para colgar.