Hay momentos en que la ciudad baja el ritmo y revela su costado más íntimo.
Esta captura de otoño en Santiago del Estero detalla el ritual silencioso de la caminata compartida, donde el estallido de luz urbana corta la penumbra y resguarda la complicidad entre el hombre y su perro. Un instante detenido que transforma la rutina cotidiana en memoria viva.
Montada artesanalmente en marco de algarrobo macizo, con vidrio protector y paspartú de conservación. Una pieza con alma y arraigo cultural lista para colgar.